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Modelo de Enseñanza para el Docente de Educación Media, Diversificada y Profesional, basado en principios bíblicos y en las características de Jesús, el Hijo de Dios, como Maestro.
Es evidente la necesidad de principios y valores que hay en nuestra sociedad. Quizás hablar de valores y principios en general es un concepto muy amplio, por ello especificamos: Principios Bíblicos y Valores Morales. Estos términos puede que sean conocidos, quizás hayamos escuchados hablar de ellos o fueron alguna vez mencionados en nuestros hogares, colegios o iglesias. Entonces, si todos de alguna forma u otra hemos escuchado hablar de esto, ¿por qué la sociedad está tan deteriorada, y en lugar de vivir en armonía, principalmente lo que se vive es el egoísmo y la falta de integridad, solidaridad y honestidad? Precisamente, porque sólo “hemos escuchado hablar de ello”, en lugar de aplicarlo en nuestro diario vivir.
Sin embargo, a pesar de todo, consideramos que aún estamos a tiempo para cambiar esta situación. Aunque se ha dejado a un lado esta enseñanza de gran valor, no se ha olvidado por completo. Estamos a tiempo para retomar esos valores, y la mejor forma es haciéndolo en una etapa de la vida donde aún el individuo está en proceso de formación, donde su personalidad no se encuentra del todo definida, como lo es la etapa de la adolescencia. Durante este tiempo los jóvenes pasan la mayor parte del día en los centros o instituciones educativas, por lo tanto, el ente de mayor influencia para sus vidas son sus docentes. Por ello, creemos que esta etapa de la educación, el ciclo diversificado, no es sólo la recta final para culminar los estudios del bachillerato; sino que es una etapa en la que el joven puede aprender y aplicar estos valores y principios, siendo factores de cambio positivo para la sociedad.
Ahora bien, esto sólo se logrará si se tienen docentes que modelen estos principios; para ello, hay que darles a los docentes las herramientas que les permitan inculcar en sus alumnos una enseñanza eficaz y así formar, no sólo individuos con altos conocimientos científicos, sino seres humanos que practiquen la honestidad, la integridad, la moralidad, la solidaridad, y todos aquellos valores y principios que permitan formar una mejor sociedad.
Modelo de enseñanza
Al diseñar un modelo de enseñanza basado en las características que Jesús nos dejó en las Escrituras y ser aplicado por los docentes, estas son las cualidades que deben tener:
•Pasión. Enseñar con pasión, no por obligación.
•Amor. Buscar hacerlo en excelencia.
•Vocación. Poseer el don de la enseñanza, no cualquiera puede hacerlo.
Cuando un docente comience a enseñar bajo estas cualidades, se comenzarán a formar en él rasgos que estaban en Jesús, el Hijo de Dios, al enseñar a las multitudes y a sus discípulos. Existen cuatro (4) características principales en la manera de enseñanza de Jesús que todo docente debe poner en práctica:
Enseñaba para el servicio. La enseñanza no debe ser un acto dado por obligación. No se debe enseñar porque se esté obligado a hacerlo. Al enseñar con pasión y amor, se demuestra el deseo de servir. Esto puede animar o despertar el interés en los alumnos. No se debe hacer acepción de personas, no existen los alumnos perfectos, al dedicar tiempo para que cada individuo el docente logra que estos procesen el mensaje que está transmitiendo. Demuestre que se interesa en ellos. Para que esta labor no se haga tediosa, omita los defectos y debilidades de sus alumnos, identifique en ellos un potencial, y busque la forma en que ese potencial pueda ser explotado.
Enseñaba aún en medio de la adversidad. No permita que nada le prive de su labor como docente. Puede en ocasiones tener problemas a nivel personal, o pueden presentarse problemas o situaciones difíciles en medio de sus alumnos que impidan el continuar con la asignatura; sin embargo, usted sigue siendo el maestro, su deber es aprovechar esta situación y convertirla en una enseñanza; tal vez no relacionada con su materia, pero si relacionada con la vida. Recuerde que en sus manos está una generación en formación y todo lo que usted diga o haga puede encaminarla por el sendero correcto o incorrecto.
El lugar de la enseñanza. No se necesita de un aula previamente acondicionada para enseñar. El estar al frente de unos alumnos en un “salón de clases” no lo convierte en docente. El verdadero maestro es aquel que, en cualquier lugar o ambiente, puede impartir una enseñanza; aún estando en las calles, centros comerciales, plazas, casas, etc, son reconocidos por sus alumnos, pues ha podido ejercer en ellos una influencia.
La enseñanza Integral. Tome tiempo para escuchar a sus alumnos. Demuestre que tiene interés en ellos. Tal vez no tiene la solución a sus problemas, pero muchas veces escuchar es más que suficiente. Trate de inculcar en sus ellos valores como: la integridad, la justicia, el amor, la amistad, la compasión, la sensibilidad, la humildad, la unidad y la honestidad aún en situaciones difíciles. Puede que el conocimiento acerca de su materia, con el transcurrir de tiempo, sea olvidado. Pero los valores que usted logre sembrar en ellos, con el transcurrir del tiempo, darán su fruto. No hay mejor forma de inculcar valores que con su propia vida como ejemplo; aplíquelos.
Cada alumno es un universo distinto. Cada año trae consigo una nueva generación. En las manos del docente está la responsabilidad o el privilegio de guiarlos hacia el buen o el mal camino. Como maestro tiene el privilegio de dejar una huella imborrable en los hombres y mujeres del mañana. Pero si como maestro, hasta el momento considera que no ha sido del todo excelente en su labor y desea mejorar, puede estar tranquilo, aún hay tiempo... vienen nuevas generaciones.
Como vemos, es necesario implementar los principios modelados por Jesús en esta etapa del desarrollo del adolescente. Según una encuesta realizada, se evidenció la disponibilidad que poseen los docentes para aplicar estos principios y hacerlos parte de su enseñanza; y así lo hicieron un grupo, quienes tuvieron una mejoría significativa en la labor que desempeñan, y el deseo de cada uno de ellos es ser cada vez mejores.
Tengamos en cuenta que la característica fundamental de la enseñanza de Jesús es que Él vivió como enseñó. Enseñó con su propia vida como ejemplo, de ahí que su enseñanza sea tan impactante, puesto que ha trascendido la historia y, aún hoy en día, continúa transformando vidas; guiándolas hacia el camino correcto. Él nos muestra que la mejor enseñanza es la que se vive, por ello animamos a los docentes a que no sólo hablen de valores y principios, o de lo que es correcto en la vida, sino que los apliquen, porque esa es la enseñanza de mayor valor.
Jesús dijo: “Si se mantienen fieles a mis enseñanzas… conocerán la verdad, y la verdad los hará libres”, Juan 8:31-32 (NVI).
Eunice Bello Estanga. Resumen del Trabajo de Grado para optar por el Título de Bachiller de la República Bolivariana de Venezuela.
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